Los empaques nos mienten
Leyendo Digilicious veo un post donde hablan de un proyecto alemán que estudia la publicidad en los alimentos, específicamente en sus envoltorios. Es decir, ¿hasta qué punto el producto tangible se parece o no al del empaque?.
Algunos de los ejemplos tienen diferencias del cielo a la tierra, indignante.
Si tuviera tiempo hago el estudio con productos que se consumen en Venezuela, estoy seguro que sería un éxito.
Links: Publicidad v/s realidad / werbung gegen realität
AleX dijo
13 de Abril del 2008 a las 5:18 pm
Hola, el problema es el siguiente..
el diseñador trata de hacer el mejor empaque para el producto.. toma las fotosgrafias necesarias y hace los montajes
ahora queda de parte de la empresa que entrega el producto hacerlo de la mejor menera.. para q se paresca al del empaque..
o del parte del diseñador de no “envenar” tanto el diseño para q sea muy parecido al real…
si hacemos esto ultimo… a el cliente consumidor final no le agradaria el especto del empaque.. y quizas no lo compraria…
los consumidores finales (publico) son muy visuales…
puede ser que el producto no sea muy bueno pero si el empaque les parece “bonito” lo van a adquirir…
bueno. saludos desde VENEZUELA… bqto!!
Ricardo dijo
14 de Abril del 2008 a las 10:42 pm
Estamos claros en que el menos culpabe es el diseñador (o estudio de diseño y/o publicidad), ya que el hace lo que está en sus manos para que el empaque sea lo más atractivo posible y de paso esos bocetos pasan por una aprobación, es decir, que los culpables de estas -por decirlo así- mentiras son las propias grandes empresas que fabrican estos productos.